Nombre: Marie Digby
Profesión: Monísima

El mundo actual no deja de sorprenderme, y menos en esta era donde internete es más omnipresente que Lady Gaga o quienquiera que sea la petarda de turno. Es más, parece que gracias a la bendita tecnología que permite que las personas establezcan redes sociales, compartan pornografía infantil, se organicen células terroristas y se relacionen directamente de mil formas posibles, las multinacionales y su poder de control sobre las masas están palideciendo. Es por eso que aparecen historias que conmueven al personal, pequeñas grandes hazañas que demuestran que todavía existe la magia, ese “nosequé” capaz de mover a las personas que luchan por un sueño y que finalmente hallan la dicha aunque haya que comerse una perdiz. Los cuentos de hadas son intemporales y todavía en nuestros tiempos cibernéticos hay cabida para una cenicienta.


Érase una vez Marie Digby



No me digáis que no es monísima



Ella era una chica normal y corriente, monísima, de ese tipo que parece hecha a molde para encajar en el perfil requerido en el mass media made in USA, sus alicientes: mirada exótica, suficientemente inocente para compensar su atractivo, buen tipo y sobretodo, monísima. Sabe hacer que la guitarra y el piano suenen suficientemente bien para acompañar  a una sorprendente voz, melódica y bien afinada, carnaza de pop facilón, versionando acertadísimamente recientes éxitos de pop, no menos facilón.

Cuelga vídeos caseros en youtube, con gran inocencia, de esos que tienen tantos comentarios halagadores y visitas a tutiplén... y sus cuerdas vocales conmueven, sus melodiosas versiones de famosos cantantes, su inocencia musical y su humildad cautivan a los internautas... y es monísima.

Ha nacido un fenómeno acuñado en la red, una historia como los cánones Hollywoodienses mandan

Y... ¡Tachán! pasa lo que tiene que pasar, la muchacha recibe una oferta de una importante discográfica, saca disco, con single y videoclip incluido: el sueño se ha cumplido. Ella, tan mona e inocente es ahora una promesa gracias al éxito que el mundo le ha concedido, ¡y todo gracias al bendito internet!

Que mona, ¿verdad?



soy tan mona que huelo a chamusquina


Solamente ha faltado comentar que la muchacha ya tenía el contrato discogràfico firmado meses antes de colgar su primer video en youtube, y que esos vídeos tan caseros contaron con un asesoramiento más que profesional. Vamos, que ahora, los comeniños y robaviudas de las discográficas se apuntan al carro de las campañas ESTAFA virales.


Aunque pensándolo bien, ¿ha cambiado tanto el cuento? ¿o es que cenicienta no era una estafadora, embaucadora y oportunista que se hizo pasar por alguien de otro status con una artimaña barata?


¿No os dan ganas de clavarle el zapatito de cristal en un ojo?




A estas horas todavía no ha transcendido a los medios de comunicación, pero hoy un tigre del zoo de Barcelona ha atacado a su cuidador y han tenido que separar al animal con manguerazos de agua fría. El hombre ha sido trasladado ensangrentado en ambulancia al hospital.
Voces del zoo han achacado el incidente al tratamiento que recibía el tigre para curar su síndrome de estocolmo.

El departamento de restauración del centro lúdico ha declarado que se han vendido palomitas como nunca.



Profesor disponiéndose a follarse corregir los exámenes finales de Adrià y Pol



La semana que viene empezamos exámenes finales y hoy me he propuesto ordenar la carpeta de apuntes.


Es filosofía, y engloba des de la vida de Sigmund Freud a las facultades cognitivas.
Quizá debí tomarme en serio a Fina (mi profesora de primaria) cuando en cuarto de curso de básica me recomendó utilizar pauta para aprender a trabajar limpio y ordenado.

Antes de empezar a pasar a limpio los apuntes y sumergirme durante una semana en el universo cafeína redbull y ojeras hasta el suelo he pensado que os gustaría, queridos lectores de nuestro universo irónico, pasar la semana tratando de resolver un acertijo.

Busca entre mis apuntes de filosofía:
- Una polla
- Un búho
- La frase “Freud tubo cáncer de mandíbula”

Cuenta cuantas veces aparece la palabra:
- Propioceptor
- Wundt
- Polla



Dulce paloma de la paz

Bien, hacer un blog es gratis y a mi el psicólogo me cobra 60€ por sesión. Así que voy a utilizar ironicamentehablando como diván donde relajarme i explicar mis penas. Vale, sé que así en frío esta entrada parece una mierda pero os invito a seguir leyendo para descubrir que en toda experiencia negativa que te brinda la vida, hay alguien de quien reírse para ahogar las penas. Ese soy yo. Seguramente este argumento no os convence y estáis a punto de abandonar la lectura. Bien, voy al grano a captar vuestra atención dando opciones sobre una de las experiencias más ridículas que té puede suceder cuando has quedado con una chica. Sí, un Blogger de cita con una chica, habéis leído bien.

Opciones:

a) Una cagada de ave cayó encima de mi masa corpórea
b) Mi masa corpórea se interpuso en la trayectoria dirigida por la gravedad de un     excremento de paloma
c) Una paloma se me cagó encima

(Atención: no es un silogismo*)

Todavía recuerdo como intenté disimular la cagada en mi mano. Hubiera sido peor que defecara en mi cabeza, pero creedme, fue una situación que me marcó durante días. Al principio no se dio cuenta, y disimular hubiera sido la opción más sabia. Mi mano permanecía cerrada para contener la defecación liquida en la palma de forma que no regalimara entre los dedos. Era cuestión simplemente de deslizar mi mano hacia en pantalón y limpiarme con el forro interior de uno de los bolsillos. Carecía de kleenex. No, no lo hice.
Intenté simplemente normalizar la situación. Imaginad la cara de ella al explicarle que tenía mi mano izquierda llena de mierda de paloma. Acto seguido, buscamos una fuente para limpiarme… ¿he dicho buscamos en plural?


*El silogismo es una forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones como premisas y otra como conclusión, siendo la última una inferencia necesariamente deductiva de las otras dos, maldito hijo de puta analfabeto.


Hace unos días, mientras miraba la tele (sí, miro la tele, que ser alternativo cansa mucho) y mientras alucinaba pepinillos descubriendo el asombroso poder químico de los productos que hacen que salgan diamantes tallados de por lo menos 15 quilates de tu lavavajillas y realizaba mi máster acelerado en nutrición, calorías y aportes vitamínicos de la margarina, entre otros, descubrí algo que me sorprendió más que un giro argumental de una novela de Dan Brown.

Fue algo así como un largometraje que duró una eternidad televisiva: 1 minuto. 



No pude quitar ojo de la pantalla, la música se me metió en las venas, las imágenes se sucedían una tras otra, cada encuadre más moderno que el anterior, las maniquíes hieráticas me obnubilaron, el playback perfectamente sincronizado remarcando cada una de las sucesivas afirmaciones en el inglés más cool, todo es inconexo, las voces remezcladas, la sofisticación elevada a la máxima potencia, movimientos robóticos, un caballo rosa, la extravagancia y el estilo llegan llegan en meteorito, la música enfatiza cada detalle, el glamour ha aterrizado señores y yo he sucumbido a sus encantos.


La frivolidad me puede, el marketing es goloso, se me derriten los ojos ante tal despliegue de medios, quiero que me vendan el oro y el moro. Juro por las capacidades actorales de Tom Hanks que no miento.


De repente recordé lo que es un buen anuncio, la publicidad me volvió a enamorar. Alguien rompió el tedio, y sea lo que sea se agradece. Pero tranquilos, que después todo volvió a la normalidad con un inenarrable spot en clave musical tan gracioso como una frase llena de fonemas fricativos dicha por Mariano Rajoy, que acabó resultando ser de una compañía de seguros

¿Tanto cuesta entender que hay una fina línea que marca una gran diferencia entre llamar la atención y provocar vergüenza ajena? 


Me pregunté como podía ser que alguien decidiera que vale la pena hacer algo, que aunque pueda gustar o no, esté hecho con calidad. La magia de vender emociones sin importar el objeto anunciado. Por primera vez tuve verdaderas ganas de permanecer atento hasta el final para saber qué marca era responsable de invertir en imagen. ¿Qué táctica de marketing es esa de hacer las cosas bien, para que el único atractivo sea el de algo bien hecho? 


¡Ah! luego lo entendí. El truco esta en anunciar prendas de Hennes & Mauritz (diseñada por Mengano Williamson)  y vender trapos de Hortera & Moderno.



¿Reconoces que Miró tuvo la chispa del creador cuando pintó un cuadro de 4m x 2m con una línea negra en diagonal? ¿Encuentras sentido a poner una lechuga fresca en medio de una sala de exposición, vallarla con cintas de protección y dejarla podrir para finalmente titular la obra “El paso del tiempo”? ¿Crees que tiene valor publicar un álbum de 45 minutos de grabación del ruido de la calle y titular el disco “Poesía urbana”? ¿Sí, no?, pues entonces respetemos un poco más la fotografía.

Todo dios habla de fotografía como si hubiera pasado sus últimas vacaciones en Benidorm para hacer un reportaje fotográfico underground sobre el comportamiento del ser humano en la costa valenciana, y no, no es eso.

Nos creemos que dándole una cámara a un quinqui de la Mina se hace una exposición en el Macba, pero no te saldrá la exposición, y seguramente té quedarás sin cámara.

Siendo prudentes podríamos decir que tal vez el concepto se haya degenerado un poco por el camino.

Parece que cualquiera puede apretar el disparador con la mano derecha mientras con la izquierda aguanta el manual del Paint del Photoshop para ir aprendiendo a poner filtros a la imagen. No, no señor. Usted podrá distinguir entre un amante de la fotografía (que aprende, que conoce referentes, y que no se precipita en comprar una cámara que no sabrá utilizar) y un dominguero, por las siguientes cuestiones:

  • El dominguero cree que el flash de una cámara es comparable a la espada láser de Obi Wan Kenobi. Es de noche e intenta fotografiar un paisaje con flash (y ya de paso, anti-ojos rojos) ¡Que importa que la montaña de enfrente esté a más de 3 kilómetros!
  • El dominguero tiene días de inspiración, y en esos, se pasa las horas encontrando detalles para fotografiar las pequeñas cosas del mundo que hacen que éste sea tan grande. Una pequeña observación: está demasiado visto fotografiar escaleras desde arriba y tazas de café (¡con un corazón de chocolate!¿no os deja pasmados?).
  • Un dominguero cree que un encuadre original es torcer el brazo para que parezca que la foto fue tomada en un trípode borracho
  • El dominguero quiere rentabilizar las funciones de su cámara digital. Si usted es poseedor de una, habrá podido observar que dispone de diferentes escenas que ajustan la cámara automáticamente. La mayoría absurdas. Perlas como: escena de alimentos, escena de arquitectura, escena de bebé, escena objetos detrás de un escaparate, escena de cumpleaños, escena madre pre-menopàusica en un ataque de nervios, escena el perro destroza la tele de plasma, escena la niña se cae del escenario en la obra del cole, escena papa borracho en la cena de nochebuena, escena haz la bromita de apoyarte en la torre de Pisa, entre otras. Por lo visto ahora la cámara compacta digital es uno más en la familia, o por lo menos, ya está preparada para cualquier situación. (nota mental: ¿nadie ha probado a comparar las fotos y darse cuenta de que quedan igual le pongas lo que le pongas?)
  • Normalmente, los domingueros se sienten eufóricos y su orgullo se hincha más que las tetas que el ego de Victoria Beckham cuando pueden enseñarte esa fantástica foto de una puesta de sol. Hay que ser gilipollas para que una foto de una puesta de sol te quede fea. (No hay que infravalorar nunca la gilipollez humana). Un mensaje para los domingueros: El mérito es de la puesta de sol, no tuyo.
  • Una foto desenfocada no es una foto artística, es una foto borrosa. Pero eso los domingueros parecen no comprenderlo... o tal vez todavía no han encontrado el botón del enfoque automático.
  • Al dominguero le entusiasma el retoque digital extremo. Nada mejor que un contraste y una exposición a tope para disfrutar los detalles de la foto. Y recuerda que la respuesta a aquello que quieres expresar está en el sepia.

¿No es maravilloso acercar el arte a las masas? ¿No es alucinante el poder que tiene la gente para tergiversar conceptos?

¡Oh Sí! ¡Todo el mundo merece sus 15 minutos de fama y sacar a la luz ese genio artista que lleva dentro!

Y por favor,

¡Cuélgalo en Internet!